Hilanderas

Lobos

Se me ocurre
que vagas detrás de los perros
porque te sientes uno más,
y que zarandeas los árboles
cuando el viento ya es potente
porque te gusta lo insalvable
y la presencia de Dios.

Se me ocurre
que las damas duermen sin ropas
porque esperan la humedad
y que saben, aunque esperan,
que la humedad sólo saldrá de los ojos.

Se me ocurre
que las niñas vienen por el monte
porque anoche aulló el lobo.

No es cualquier cosa
marchar al frente en la fila primera
ni descubrir que sobre el horizonte
alguien ha plantado un fusil
y nos ha quitado el sol.

Desde el subsuelo lloroso
llegan los lamentos cruzados
de los que perdieron la última batalla
y de los que elevan las uñas rascando la tierra
para mostrarnos que ya no llueve
y polvo es lo único que queda.

Desde el fuego de una mirada
hasta lo gélido del futuro,
no es cualquier cosa
vivir un día y otro día y otro.
Sin héroes ya
ni leyendas a las que echar mano cuando no hay luna.

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