Mente animal

Mente animal
La Bella Varsovia

Primera edición: mayo 2014
Tercera edición: septiembre 2017

52 páginas
Premio EC al Mejor Poemario de 2014

 

 

 

 

 

 

Texto de contraportada:

Quedará lo que no tiene sentido ni razón ni fin, dice Pilar Adón en este clarividente poemario, el segundo que publica en La Bella Varsovia después de La hija del cazador. Mente animal es una vía de adaptación al paisaje, una lúcida confrontación con la evidencia. Quedará lo que no se puede proteger y lo que no se puede destruir. En un mundo inadaptado, bajo la dolorosa nitidez del cielo, entre la lluvia estridente o el viento triste y sin la convicción de que el día merezca un amanecer como el que se regala, subsiste lo que arraigó o deambula, la caza, el alimento, la conservación entre vegetales y gusanos, eso que constituye la ciencia del sentimiento único y desprende calor de hogar, donde se echan raíces y en torno a lo cual merodea la supervivencia o la memoria de quien fomenta nuestra blanca alerta porque, sin dotes para resistir en la espera, entregó su cuerpo al balanceo de un suicidio pregonado.

Manuel Longares

 

Poemas:

Mantener el cuerpo ocupado. Las manos en ejercicio.
Negar el olor a medicamento.
Los guijarros en la mesa de afilar.
Las rocas junto a la pared de musgo
y el minúsculo tallo batido por la lluvia
que llega al desagüe, donde confluye y se estanca.

Hojas y sobras.

Al anochecer es más sencillo.
El humo asoma al cosmos desde las chimeneas
y lo demás no se ve.
Aún bendicen tiendas abiertas
y los carpinteros siguen en cobertizos cortados en tres
entre corrientes de aire y uñas picadas.
Herramientas fruncidas. Madera de textura común.

No es la seguridad ni es la quietud.
Abandonar el cobertizo y la calle
por la que se alejan los perros amarillos
entre ramas que rozan los ojos.
La suavidad del limo al que se adhieren los pies
y las huellas de otros animales. Por esta alfombra
de refugio y gelatina.

Respirar a lo lejos.
Aunque a un organismo que se absorbe a sí mismo
cambiar de lugar no le sirve de mucho.

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Delicados como plantas jóvenes,
con esa evocación estúpida de la melancolía,
también mis padres injertaron ramas que crecen hasta hoy.
Mujer laboriosa; hombre de hierro.

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Esta es su casa
y vendrán en orden con sus cantos
para trazar un cerco y dejarme fuera
a base de empujones de tribu que busca mi extinción.

Esta es su casa.
Y derribarán la coraza de cal ya adherida a mis huesos
en superposición de planchas cutáneas con venas.
Tuberías y ventanas para sacar piernas, cabeza y manos.
Bajo sus tejas y chimeneas
de las que surgirán, entre rocas, ellos,
cuando pierda el tiempo cerrándole los ojos al gato.
Mullendo su cesta por puro hábito y sin amor.

Veo sus cuerpos abrazados en larga línea, por encima de los hombros,
y corro al portón, las cortinas echadas,
para oponer resistencia. Mas lo saben:
que aquí residen.
Que esta es su casa. Aunque me oculte yo en ella
y por aquí pasee. Mastique y me consuma.

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Todo ha de ser simple: pelar patatas, triturarlas.
Lavar, tirar el agua.
Mantener el cuerpo en orden, maquinal.
Sin echar raíces. Sin pensar «esto es mío».
Ni una silla ni una cama.
Sin alentar el pensamiento al fondo.
Vestir las piernas y vestir el pecho
de manera que parezca normal.
Sin asumir más de lo posible. Buscar la luz
y salir al pasillo.
Avanzar entre paredes, aceptar su poca anchura.
Querer descansar el peso, deshacerse de él.
Que nada ensucie el ritmo aprendido,
la pausa en las comidas, los horarios del sueño.
La franqueza de la confesión
que hace de ella un acto de enmienda.
La rectitud de una imagen
y lo curioso de este mal
que cuando no está nunca estuvo
y si está en otros, parece extravagancia.
Mas está. Y no sirven las lecturas ni la mente.
La luz del cielo, las parras y sus frutos.
La farola ambarina. El camino cuidado.

Asoma la infección y no hay planes ni memoria.
Todo lo que se puede hacer:
llevar una existencia simple. Pelar patatas,
triturarlas. Tirar el agua.

 

 

La prensa ha dicho:

Mente animal (Aladar) Octubre, 2014
Por Carlos Serrato

Sobre los miedos (Cuadernos del Sur) Junio, 2014
Por Francisco Onieva

La naturaleza fiera (Diario de Sevilla) Junio, 2014
Por Braulio Ortiz

Poesía para el estío (Andalucía Información) Junio, 2014
Por Jorge de Arco

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