De la mano iremos al bosque

 

De la mano iremos al bosque
Ediciones del 4 de agosto

Primera edición: agosto 2010

32 páginas

 

 

 

 

Poemas:

 

No puedo abrir los ojos.
Cerrados persisten con un peso que duele e inquieta.
Ya no ensayo más amplias sonrisas.

Los labios secos de ayuno y de sed.
El irrespirable sol irrespirable. Sol.

Estudié el origen de la energía.
Ejemplos de dilatación del tiempo,
anomalías excéntricas y anomalías medias.
Calculé el área de un círculo (πr²).

Las mareas de los agujeros negros.
El horizonte de sucesos.

Y, sin embargo, ¿dónde la fórmula de la existencia?
¿Dónde la teoría de la conservación?

¿Y la ecuación para evitar el acabamiento?

¿Dónde la permanencia?

_________________________________________

 

Su lento metabolismo (a causa del frío)
hace de ellos animales gigantes.
A causa del frío viven más.
Araña de mar. Anémona.
O foca leopardo, que come pingüinos.

¿Las ballenas jorobadas? Muy curiosas.
Y el tiempo, siempre cambiante.
Trozos de hielo que se adhieren al barco bajo el agua. Temibles.
¿Los leones marinos? Tímidos.

Y el erizo de mar.

_________________________________________

 

Sven

Escucho. Afirmo. Avanzo si él avanza. Presto enorme atención.
Me pide que le siga hasta la estantería,
y no debería.

En los días de desaliento, Sven puntualiza:
la cantidad de oxígeno en el mar de Weddell
es mayor que en el mar de Bellingshausen.
Transcribo. Cruza los brazos, yo cruzo los míos.
Hace una pausa, y espera mi expresión.

Antes nos movíamos por el barco sin hablar.
Evitábamos los riesgos. Él extraño; yo extraña,
y aquello era bueno.
Comer y estudiar.

Ahora se empeña en murmurar y sonreír.
Me examina y habla de microalgas en comunidades.
De cristales de hielo.

De temporales de nieve.

Los comentarios están cerrados.